viernes, 21 de noviembre de 2008

Eh dejado de llorar


“Te quiero”, me dijiste, y yo... yo no dije nada, ¿Por cobarde?, no. Ahora entiendo que no era necesario decírtelo, tu corazón lo sabía... como el mío también. Sueños... mis sueños son un medio para nuestra unión, siempre estas ahí, como si esperaras a que mis ojos se cerraran para poder entrar en mi mente, en mi corazón y hacerme feliz, a pesar de la distancia. Si te preocupas por mi... no debes hacerlo, estaré bien, por ti, por que aunque te has ido yo me quede con algo tuyo... tu amor por mi lo cual me mantiene aquí, feliz... viva. Y la tristeza, la lluvia, el dolor, la distancia y el olvido no existen entre nosotros; sin importar el tiempo, que sigue corriendo, yo te quiero igual que antes...no, te quiero más, cada vez más. He dejado de llorar por que no hay razón para hacerlo, me dedicaré a esperarte, no importa cuanto tardes... tengo la esperanza de que algún dia volveremos a estar juntos. Todos estos pensamientos son para ti, lo han sido cada noche desde que te fuiste; sin embargo, me equivoque, si me escuchas, si escuchas mis pensamientos, eso es por que nuestras almas están unidas. He dejado de llorar y ya no volveré a hacerlo, por infinitas razones, por los amigos, por los recuerdos, por mi, por ti... por que te amo.

Cuando se va se va


Que lindo que era verlos caminando
un alma sola dividida en dos,
la orilla de ese mar los encantaba
quedaba todo quieto alrededor.
Hermosa fue la vida que llevaron
la suerte no les quiso dar un sol,
curioso es que su risa iluminaba
hasta el día que ese mal se la llevo.
Se queda con su foto en un rincón
y sueña encontrarla arriba,
escucha susurrar un disco viejo
que su Clara una vez le regaló.
El sigue con su vida recortada
sin Clara fue una vida sin color,
la imagen de sus ratos más felices,
hasta ahora siguen siendo su motor.
Se queda con su foto en un rincón
y sueña encontrarla arriba,
escucha susurrar un disco viejo
que su Clara una vez le regaló.
Se queda con su foto en un rincón
y sueña encontrarla arriba,
escucha susurrar un disco viejo
que su Clara una vez le regaló.
La siente,
la escucha,
la espera,
y sueña.
Se queda con su foto en un rincón
y sueña encontrarla arriba,
escucha susurrar un disco viejo
que su Clara una vez le regaló.
La lleva bien pegada al corazón,
se alegra de nunca despedirla.
Pero no va bajo la orilla caminando,
por que sabe que era hermoso entre los dos.
Por que sabe que era hermoso entre los dos.
Sabe que era hermoso.